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La nutrición

nutrición

En general la nutrición es un aspecto relevante para el mantenimiento de la salud. Pero desde el momento del diagnóstico de cáncer la nutrición acontece un elemento esencial para las funciones biológicas y la sensación de bienestar.

Según la situación individual de cada persona, el tipo de cáncer y el tipo de tratamiento, las necesidades de nutrición pueden ser diferentes. En todos los casos una dieta adecuada contribuirá a:

  • Mejorar el funcionamiento general del cuerpo.
  • Evitar oscilaciones de peso importantes.
  • Tener más energía y sensación de fortaleza.
  • Ayudar al mejor funcionamiento de los tratamientos
  • Afrontar en mejores condiciones físicas los posibles efectos secundarios de los tratamientos.
  • Tener más sensación de bienestar y calidad de vida.

 

La clave es conseguir un equilibrio entre las necesidades y las aportaciones de todos y cada uno de los nutrientes que el organismo requiere en cada momento y situación: 

Durante el tratamiento pueden aparecer efectos secundarios que interfieran con la alimentación; el objetivo principal es mantener una nutrición correcta. En este sentido no hay reglas rígidas y se pueden adoptar soluciones alternativas e imaginativas para mantener una buena nutrición, de forma que comer continúe siendo una actividad agradable de la vida.

En general se pueden seguir las siguientes recomendaciones:

  • Incluir a las comidas o suplementos una aportación suficiente de calorías y proteínas.
  • Conviene que aproveche el momento del día en que tenga más hambre para hacer las comidas más completas, incluso si es por la mañana.
  • Si no puede hacer una comida completa, fragmentarla a lo largo del día en varias porciones de menor cantidad.
  • No se preocupe excesivamente si en el momento que haya previsto no puede comer. Lo puede hacer más adelante. Comer tiene que ser un momento agradable, incluso en los días más flojos o negativos.
  • Procure beber líquidos abundantes, especialmente los días que no coma tanto como tenía previsto, y fuera de las comidas.
  • Si la falta de hambre persiste y está más de dos días sin poder comer lo previsto, comuníquelo al equipo asistencial.
  • En algunos casos es posible que aumente ligeramente de peso. Entonces tendría que limitar el consumo de grasas.